Una mañana, exactamente al amanecer, el párroco de Coviella, dejó su iglesia y se dirigió a Covadonga. El camino que escogió era estrecho, iba en zigzag sobre la montaña hasta llegar al santuario que se encuentra en la cima. Su ascensión fue muy desordenada, caminando a ritmos muy dispares, deteniéndose varias veces, para descansar, comer e hidratarse (increible pero solo llevaba agua fresca para ello). Llegó al santuario poco antes de la puesta del sol. Despues de varios días de ayuno y oración, emprendió, a la salida del sol, su camino de vuelta siguiendo la misma ruta que le llevó a la cima. También la bajada fue muy irregular, a ritmos muy dispares, deteniéndose varias veces para comer y beber, pero finalmente llegó a su iglesia al anochecer.
¿Existirá algún punto del trayecto en el que el cura se encuentre exactamente a la misma hora en la ascesión y en la bajada?


No me creo nada, ¿un cura de caminata sin vino? ¿En qué mundo vivimos?
Hombre, digo yo que por narices sí.
Si fuera a la misma velocidad tanto para subir como para bajar sería en el punto medio, pero como no es así no lo sé. O hay truco?
El hecho de que sea el camino en zigzag me tiene que decir algo?