Sobre las cajas de ahorros: Contra el FROB y la concentración de poder

Una de las mayores peculiaridades del sistema financiero español es la existencia de las cajas de ahorros. Los antecendentes históricos de las cajas de ahorros provienen del s. XV en Italia. En aquella época los franciscanos crearon unas entidades benéficas llamadas los Montes de Piedad en donde los pobres podían empeñar sus pertenencias a cambio de dinero y más tarde ser recuperadas sin intereses en lo que se llamaban los créditos prendarios, mecanismo típicamente utilizado en las casas de subastas. El concepto era bueno pues consistía en aportar a los más necesitados crédito sin intereses a cambio de algo que más tarde ellos podrían recuperar en caso de que tuviesen el dinero que se les había prestado. En España las primeras cajas de ahorro fueron creadas bajo el auspicio de unos cuantos ilustrados que tenían por objetivo  conducir el ahorro popular hacia la inversión y realizar una labor social concediendo créditos con muy bajos intereses. Hasta aquí el inicio de una andanza  que con el paso del tiempo ha cambiado demasiado.

Hoy en día las necesidades ya no son las mismas, el apogeo de la clase media y el gran incremento de la economía española desde los años 60 son importantes factores a tener en cuenta. Además, el acceso a la financiación ya no es tan aberrante  como en los S. XVIII y XIX donde los banqueros podían llegar a cobrar intereses de entre el 30 y el 200%. Es más, las cajas y los bancos compiten directamente ofreciendo servicios y productos muy parecidos.

En la actualidad el concepto de beneficencia que tenían las cajas ha desaparecido completamente, ya no existen cajas que no cobren intereses, ya no existen cajas que ayuden al pobre y al necesitado. Desde principios del s. XX las cajas se han convertido en auténticas instituciones financieras que solo miran por el beneficio, ofreciendo a sus clientes una gran gama de productos y servicios, compitiendo con el resto de entidades bancarias hasta tal punto que en la actualidad poseen el 50% de cuota de mercado. Algunos dirán que siguen llevando a cabo labores sociales como el mecenazgo o el patrocinio de acontecimientos culturales. Sin embargo, no lo hacen más ni mejor que algunas entidades privadas, pongamos por caso el Banco Santander.

Lo cierto es que las cajas se han convertido en una especie de híbrido entre la empresa pública y la organización no gubernamental con ánimo de lucro. La composición de sus órganos de gestión está en todos los casos fuertemente determinada por los gobiernos de turno de la Comunidad Autónoma a la que pertenecen. Muy a pesar de lo que piensen los ahorradores y clientes de las cajas, los únicos dueños de estas entidades son los políticos. Ellos son los que quitan y ponen a quien quieren en el consejo de dirección y esto se debe a que las cajas no tienen accionariado, por ello, las cajas tienen una grandísima dependencia del poder político y son dirigidas de forma tan corrupta como lo es cada comunidad.

Mi opinión es que las cajas deberían ser las primeras en ser restructuradas en una reforma financiera. Deberían tener un accionariado y deberían ser empresas privadas que no estuviesen intervenidas y ninguneadas por el poder político. Es más, creo que en la situación actual de crisis nos encontramos en el momento idóneo para abordar una solución al problema de la existencia y naturaleza de las cajas que debido al desarrollo económico de los últimos 50 años han dejado de tener sentido tal y como son en la actualidad.

Sin embargo, y muy al contrario, el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) pretende justamente lo contrario. Es decir, dar dinero público a las cajas para facilitar la realización de operaciones corporativas de fusión entre ellas. Es decir, más concentración de poder. Concentración de poder político en el sector bancario. La verdad es que no es de lo más alentador. El Barón de Montesquieu se tiraría de los pelos con nuestro país. El pueblo elige al Legislativo. El partido que domina el Legislativo será el que forme el Ejecutivo quien a su vez tiene poder sobre el Judicial, y por si fuera poco, el poder bancario también en manos de los políticos. ¿A dónde vamos a parar?

  4 comments for “Sobre las cajas de ahorros: Contra el FROB y la concentración de poder

  1. Gorgorito
    11/01/2010 at 21:53

    Totalmente de acuerdo sobre la perdida de sentido actual de las cajas, especialmente en el caso de Caja Madrid y La Caixa, cuya expansión internacional ya clama al cielo. El problema es que no creo que los politicos quieran perder ese poder que poseen en la actualidad…..ni por supuesto las retribuciones por sentarse en sus consejos. Muy buen articulo.

  2. N.B.
    15/01/2010 at 13:23

    Muy interesante. Lo de la concentración de poder clama al cielo…

  3. 27/07/2010 at 14:06

    Gracias a Dios ya existe un plan de privatización para las cajas. Aunque el plazo temporal es de cinco años hasta la privatización y la profesionalización total de los consejos directivos… Menos da una piedra!!!

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