Una digna carrera de galgos hacia Downing Street Nº 10

Corresponsal desde Reino Unido.-Los conservadores obtienen 306 escaños y se quedan a sólo 20 para gobernar. La incertidumbre se apodera de la Isla ya que es la primera vez en más treinta años que ni conservadores ni laboristas obtienen la mayoría absoluta.

Las últimas elecciones en el Reino Unido han sido excitantes. Ha sido la primera vez en la Historia que los candidatos ofrecen no uno, sino tres debates televisados cara a cara. Tras trece años con los laboristas en el poder ahora los tories (conservadores) se sienten vencedores. Sin embargo, los de David Cameron no han obtenido la mayoría absoluta que les permitiría gobernar el país (326 escaños). Los próximos días serán decisivos para saber cómo y quién dirigirá la emblemática isla.

El laborista Gordon Brown  (todavía Primer Ministro hasta que se forme el nuevo gobierno), el conservador David Cameron y el liberal demócrata Nick Clegg han protagonizado durante el último mes una lucha propia de los gladiadores de antaño. Los debates televisivos han marcado la pre-campaña, ésta ha sido la primera vez que los candidatos se ven las caras en un plató de televisión. El trabajo realizado por los tres políticos ha sido de infarto y al final de la campaña se podía notar con claridad el cansancio acumulado. Los tres querían ganar y estaban dispuestos a poner su salud en juego.

Clegg ha sido la gran sorpresa, por utilizar un estilo populista y por recordar a los votantes que el Reino Unido no tiene porqué ser cosa de dos partidos. La última vez que los liberales demócratas ganaron unas elecciones fue en 1918. Su retórica televisiva parecía convencer al público británico, y no británico, de que Nick Clegg (por cierto, casado con una vallisoletana) brindaba por primera vez tras casi un siglo la posibilidad a los liberales demócratas de volver al poder. Todo quedó en un sueño ya que los resultados del pasado 6 de Mayo han dejado a los de Clegg con incluso menos escaños que en las anteriores elecciones.

A pesar del “efecto televiso Clegg” finalmente la batalla ha sido como todos esperaban, Brown contra Cameron, laboristas contra conservadores. Sin embargo, la campaña ha sido tal, que hasta el día de las elecciones nadie en el Reino Unido se atrevía a lanzar pronósticos. La ley electoral exige 326 escaños para obtener la mayoría absoluta, Cameron ha obtenido 306 y Brown 258. Los conservadores han ganado 96 respecto a la campaña pasada, los laboristas han perdido 91.

En 2005 liderados por Tony Blair, los laboristas obtuvieron una amplia victoria que les permitió gobernar sin necesidad de coaliciones. Todavía se echa de menos a Blair, con Iraq o sin Iraq, el anterior Primer Ministro es un emblema en la isla.

 

Pelea de gallos, políticas de diente afilado

El todavía Primer Ministro Gordon Brown ha sido duramente abofeteado por los tories durante todo el proceso electoral. Los conservadores no le perdonan el despilfarro del que el Gobierno ha sido partícipe durante el último mandato. La Comisión Europea predice que el Reino Unido sobrepasará pronto a Grecia con una deuda pública que alcanzará el 12% del PIB. Los laboristas lidiaron con la crisis de manera envidiable dice The Economist,  sin embargo, el prestigioso semanal británico también asegura que a nadie se le debe aplaudir por salir de un agujero que uno mismo ha cavado.

Brown consiguió sacar al Reino Unido de la recesión antes de lo esperado, pero el precio ha sido el endeudamiento del sector público hasta niveles preocupantes. Las elecciones han mostrado que Brown no ha podido mantener la confianza que Blair había construido en nada menos que tres mandatos. Los británicos ya no confían en él, y a pesar de que Cameron es por muchos considerado más conservador de lo que debiera, en tiempos de crisis la recuperación económica pesa más que cualquier talante.

Cameron y los suyos prometen en su manifesto medidas drásticas para paliar el endeudamiento público . Sin embargo Brown profesa una actitud más de “despacito y buena letra” centrada en la recuperación a largo plazo. Los laboristas creen en la fortaleza del Estado y la colaboración con Europa; los conservadores en un gobierno menos intervencionista y el distanciamiento de UE. “El estado debe perder poder y dejar las riendas  a  los británicos” , dijo Cameron en uno de los debates televisivos.

La gente se ha declarado en las elecciones del pasado 6 de mayo, los británicos quieren medidas inmediatas y un gobierno que se entrometa menos en los asuntos ecnonómicos. Parece que la máxima “a situaciones difÌciles soluciones drásticas” ha calado en el electorado británico.

 

En el momento adecuado y en el lugar adecuado

El bueno de Clegg y los liberales demócratas parecían optar al fin a un papel de mérito en la política británica. Sin embargo, y contra todo pronóstico, han perdido seis escaños. Incluso se llegó a decir que el efecto televisivo daría a Clegg la oportunidad de hacerse notar en las elecciones. Finalmente, la situación ha sido la siguiente: conservadores 305 escaños, laboristas 258, y liberal demócratas 57. En el Reino Unido no queda otra opción que jugar a las coaliciones hasta el 22 de mayo, fecha en la que los candidatos deberán presentar en el parlamento un plan estable de gobierno.

Ahí es donde la derrota de Clegg entra en juego. Tanto conservadores como laboristas, si quieren gobernar, necesitan a Clegg. La conversaciones ya han empezado, los líderes se reunirán durante las próximas semanas con la intención de formar un gobierno consistente y creíble para los ciudadanos. La coalición laborista-liberal demócrata es más lógica desde el punto de vista político, sin embargo parece que tampoco a los liberales demócratas les convence trabajar con Brown. Cameron también lo intentará con Clegg, aunque una coalición de este tipo sería como si el PP e IU tratasen de formar gobierno. En resumen, una bomba.

Muchos piden la dimisión de Brown, al fin y al cabo no fue elegido por el pueblo. Blair fue nombrado hombre de la UE en Oriente Medio, y dejó el partido con Brown a la cabeza. Resulta curioso que alguien que apoyó en primera persona la guerra en Iraq sea nombrado “puente” entre Oriente Medio y Europa. En fin, Blair tiene buenos contactos.

Una coalición entre laboristas y liberales demócratas suena lo más lógico, sin embargo, son pocos los que quieren a Brown para otro mandato. Es probable que Brown tenga que ceder su puesto a David Milliband, el actual Ministro de asuntos exteriores, un hombre que inspira confianza entre los ciudadanos. Por ahora, sólo se pueden hacer hipótesis, ambos, laboristas y conservadores, necesitan a Clegg.

Probablemente la próxima semana sabremos quiénes gobernarán el Reino Unido.

 

 

Lecciones para España

Las elecciones británicas han sido una batalla política de intensidad envidiable. La campaña de los tres grandes candidatos se ha centrado en ofrecer soluciones, en presentar sus proyectos sin echar mano de sensacionalismos. No se trata de hacer leña del árbol caído, pero lo cierto es que la política aquí es diferente. Los candidatos cometen errores porque son humanos, pero son mordaces y están preparados, los tres han mostrado pasión por el país, por gobernar, y por sacar el Reino Unido adelante. La clase política británica juega a otro nivel que la nuestra.

España vive una crisis política y moral decía la semana pasada el Herald Tribune; nos  distanciamos de la crisis demasiado despacio afirman desde los Estados Unidos. Debido a un gobierno de piedra y a una oposición malherida, los españoles parecen haber dejado de creer en la política. Quizá peor que cualquier bache económico es la pérdida de confianza en las instituciones gubernamentales. Nuestros políticos parecen haber sembrado nuestras comidas con la fórmula de la apatía y el “qué le vamos a hacer”.

La democracia es posiblemente como dicen ‘el sistema menos malo’, aunque tampoco tiene que ser tan malo como el de España. Las tensiones internas, las enemistades que tanto afectan a la vida laboral, la falta de profesionalidad, el guante blanco (y el negro), el hoy por ti y mañana por mí, el protestar, el fútbol, los toros, el jamón o el sol, no nos van a sacar de este agujero que nosotros mismos hemos cavado (eso sí, gracias a  un gran empujón político). Es cierto, necesitamos una reforma política, educativa, financiera… ¿en qué no encestamos un reforma?

La política siempre se ha caracterizado por adaptarse a los cambios sociales. Primero vamos nosotros, y luego vienen ellos. Sí, yo también he perdido la esperanza en nuestros políticos, pero no quiero que se me malinterprete. No he dejado de creer en que los problemas tienen solución, y que por mucho que nuestros políticos se empeñen, el trabajo, la dedicación, la honestidad y el amor al país nos sacarán de este hoyo. Sin al menos alguna de las anteriores la solución pinta más complicada.

 

  9 comments for “Una digna carrera de galgos hacia Downing Street Nº 10

  1. Danilovich
    09/05/2010 at 19:08

    Muy buenas Gabo, bienvenido a PI, encima lo haces por la puerta grande, con un pedazo de artículo. En España echo en falta una tercera gran formación política con capacidad real de gobernar y dejarnos de este bipartidismo,
    PP-PSOE, PSOE-PP que tan poco hacen por el país. UPD no es a lo que me refiero. Un saludo Gabo.

  2. Gabriel Fraga
    09/05/2010 at 19:27

    Cierto Danilovich….

    El bipartidismo es la tónica en la mayoría de los países de Europa… sin embargo la participación de partidos menores siempre es relevante, mientras en España su función es prácticamente invisible.

    Está claro que en España PP y PSOE se han ahogado el uno al otro, y a muchos españoles con ellos.

    Necesitamos sin duda un cambio de caras en la política de España, también un cambio de actitud. la pregunta de siempre es la siguiente ¿por qué están ahí arriba los que no valen? El presidente de España debe hablar al menos inglés y francés. Si me piden a mí tres idiomas para hacer unas prácticas en cualquier empresa, ¿por qué narices se puede ser presidente sin casi saber sumar?

  3. Pedro F. Varela
    09/05/2010 at 20:21

    Muy interesante el artículo porque además de los datos y las consecuecias de las elecciones, es valiente la introducción del escritor de lka rtículo y la comparativa con los políticos españoles, muy, muy buena, has dado en el clavo.

  4. Christian
    10/05/2010 at 11:15

    Gran artículo y muy cierto lo que dices sobre España. Cómo se puede recuperar la fe en nuestros políticos? Necesitamos un líder, al estilo Obama cuando empezó, capaz de atraer votos hasta de la gente que nunca había votado. De todas maneras, creo que la participación ciudadana en las próximas elecciones españolas va a ser más alta que nunca, porque todos los socialistas como siempre acudirán fieles a votar a su partido y creo que esta vez los de derechas saldrán hasta de debajo de las piedras…

  5. Dean Swift
    10/05/2010 at 14:06

    Felicidades don Gabriel, un artículo bien organizado y lleno de hechos y realidades. Perdoname, pero los grandes políticos españoles parecen como una pandilla de niños escolares (con todos sus defectos) comparados con Cameron y Clegg, incluso Brown y Blair. ¿Quizas porque estaban en buenos colegios? Quizas porque España tenía que esperar una democracia tantos años, mientras mi pobre Inglaterra has sufrido la democracia durante ocho siglos. Dean Swift dixit.

  6. Gabriel Fraga
    11/05/2010 at 01:08

    Parece que todos estamos de acuerdo…. lo cual es en mi opinión preocupante. Todos sabemos que España tiene cosas maravillosas y que es difícil quedarse mirando mientras nuestros políticos se comportan como niños como bien apunta Dean. Lo peor de todo es que tenemos suficiente potencial como para evitar situaciones como la actual. Eso es sin duda lo que más duele, el hecho de que tengamos a gente mediocre en puestos demasiado importantes.

    • 13/07/2010 at 19:39

      Oh my god, que rápida respuesta… jejeje Nosotros también hemos salido de la recesión. Aunque no descarto que podamos volver a entrar pues con este gobierno cualquiera sabe. En cualquier caso, el artículo del Financial Times es el que empezó mezclando peras con limones yo sólo continuo por la misma senda. Lo de los dichos populares tienes razón pero es la euforia… jeje De todos modos, el artículo quiere resaltar el que pese a que la victoria de España fue limpia y merecida siempre hay quien disfruta tocando los huevecillos…

      • Gabriel
        14/07/2010 at 02:09

        Es que la política siempre saca nuestro lado más fiero… el mío también. La prensa inglesa siempre se dedica a tocar los huevos, pero no sólo a España, a todo el mundo – al menos eso es lo que me dice mi experiencia- . Campeones!

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