El President de la Generalitat catalana quiere acogerse al fondo de liquididad y reclama el concierto fiscal y la agencia tributaria única. Menuda paradoja y en plena recesión económica.
El hecho diferencial catalán, del que tanto se ha burlado mi admirado Albert Boadella, director del teatro de Madrid, necesita una revisión histórica. En primer lugar, deberíamos preguntarnos por qué tiene concierto fiscal el pueblo vasco, por qué se recoge en la constitución. El concierto fiscal vasco se remonta al fuero de Vizcaya otorgado por Carlos V en el siglo XVI. El emperador reconoció la hidalguía universal de los vascos, y como tales estaban exentos de pagar pechos a la Corona, es decir, impuestos.
Sr. Mas, lo que usted pide, carece de fundamento histórico y es anticonstitucional. Pero aunque la sesión parlamentaria sobre el concierto fiscal estaba fijada antes de pedir lo que podríamos llamar rescate, es evidente que hábilmente se quieren acallar las dudas del electorado y girar sus miradas hacia lo que buena parte de sus votantes ansía, la independencia.
En segundo lugar, ¿existió alguna vez la nación catalana? En el año 1988 se celebró el Milenario del nacimiento de Cataluña como nación. En el año 988 el conde Borrell, conde de Barcelona, se independizó del imperio carolingio. No se independiza Cataluña sino el condado de Barcelona. El resto o estaba invadido por los musulmanes o todavía no estaba en la órbita del Conde Borrell. Además, cualquier historiador que se precie sabe que Cataluña no aparece en las fuentes hasta el siglo XIII.
Juzguen ustedes mismos.
