Alejandro Magno. Encuentro con los madrileños

Después de más de 2.300 años, Alejandro Magno finalmente ha conseguido conquistar España, un antiguo sueño de este ilustre macedonio. Si bien Alejandro nunca llegó a Hispania, algunos historiadores coinciden en afirmar que la conquista de la península ibérica siempre estuvo entre sus objetivos expansionistas.

Esta muestra de carácter internacional, bautizada con el nombre de “Alejandro Magno. Encuentro con Oriente” llega al Centro de Exposiciones Arte Canal, situado junto a la Plaza de Castilla en Madrid, y nos acompañará hasta el 3 de mayo. La exposición cuenta con más de 330 piezas provenientes de más de 40 museos, tanto europeos como asiáticos, además de diferentes proyecciones, que nos embarcarán en un viaje en el tiempo a través de diferentes lugares y culturas.

En tiempos contemporáneos a la vida de Alejandro, la invasión de Madrid se habría consumado gracias a su suntuoso ejército, integrado por más de 350.000 soldados, y a su famosa infantería organizada en falanges. Esta disposición militar fue creada por Filippo II, padre de Alejandro, quien continuaría utilizando este sistema de combate, logrando una mayor efectividad. Las falanges fueron consideradas invencibles hasta las derrotas de Cinoscéfalos (197 a.C.) y especialmente Pidna (168 a.C.). Las falanges consistían en soldados armados con largas picas, de hasta siete metros de longitud, que tenían que ser clavadas en el suelo para poder soportar la carga de la caballería rival. Esta estrategia militar fue sin duda una de las más poderosas y exitosas armas de las huestes alejandrinas, que durante trece años recorrerían Europa, África y Asia, hasta que en que en el año 323 a.C. y a la edad de 33 años le sobrevino la muerte en Babilonia. Su fallecimiento sigue siendo un misterio, que oculta posibles conjuras enmascaradas en veneno. A pesar de que Alejandro nunca pisó territorio hispánico, hasta estas tierras llegaron los ecos de su fama, levantándose en su honor una escultura en el desaparecido Templo de Hércules, en la ciudad de Cádiz. Según cuenta la historia, Julio César lloró ante esta imagen de Alejandro Magno, desconsolado por a sus 32 años no haber alcanzado la gloria del macedonio.

La muestra cuenta con diez salas, a través de las cuales se podrá conocer su vida, hazañas y campañas, que le llevaron a crear el mayor Imperio de la Historia, que se extendía desde el mar Egeo hasta más allá del río Indo. También se podrán contemplar utensilios de la época, como decoradas ánforas, que recrean batallas del mítico Aquiles, de quien se consideraba sucesor. Destaca por encima del resto, los relieves en ladrillos esmaltados de la Puerta de los Leones de Babilonia, hasta ahora nunca vistos en España. Un tesoro para la eternidad.

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