Fallos de un sistema electoral que no conviene cambiar

Me gustaría comentar un par de opiniones sobre nuestro sistema electoral. En concreto, me gustaría evidenciar dos de los mayores errores que veo en él, el falso método de representación proporcional y las listas cerradas.

Nuestro sistema fue diseñado a finales de la transición basándose en la tradición que emanaba del s. XIX. El resultado es una popurrí pseudomoderno en donde la representación proporcional no está bien ponderada y los partidos regionalistas tienen una representación excesiva frente a terceras fuertas políticas de caracter nacional. Prueba de ello es que en la actualidad la tercara fuerza política española (IU), habiendo obtenido más votos que el resto de partidos minoritarios tiene menos representantes en el Congreso de los Diputados que alguno de los partidos nacionalistas minoritarios. Éste es uno de los fallos más gordos que cometieron quienes en su día eleboraron la ley electoral del 85. Queriendo enfatizar la naturaleza del sistema bipartidista acabaron beneficiando a grupos minoritarios y excluyentes como el  PNV o Esquerra Republicana. Gran fallo, pues estos partidos tienen como objetivo prioritario librar a sus comunidades de toda influencia del gobierno central y desligar las decisiones autonómicas de las nacionales. A ello se deben muchos de los grandes problemas de esta España insolidaria en la que vivimos donde por poner un ejemplo, el agua que sobra en ciertas regiones no es ni será compartida con aquellas a las que les falta.

El segundo gran fallo que veo en nuestro sistema electoral son las listas cerradas. Listas cerradas y encorsetadas por las decisiones de cada partido. El sistema funciona de manera que el partido escoge quien se presentará a las elecciones generales y cómo, es decir, en que orden se presentarán. El ciudadano no tiene ninguna opción para elegir o castigar a una persona, para de alguna manera, hacer ver al partido cuales son las preferencias que tiene dentro del espectro de candidatos que hay. Al ciudadano se le obliga a elegir entre unos u otros partidos sin que la persona importe. Craso error, las personas importan, y mucho…

Las listas abiertas  mostrarían un dictamen del pueblo más democrático y facilitan el cambio en los partidos y sus jerarquías de poder autoritarias. Algunos dirán que los políticos se volverían populistas, pero ¿acaso no lo son ya? Vivimos en un país de caciques. Como en la época del turnismo lo que importa no es el pueblo sino el sistema, “preservar la silla”, que los que llevan toda la vida chupando de la teta del estado porque su partido se lo ha permitido lo sigan haciendo, que el pueblo no tenga derecho a elegir a quien quiere y a quien no, que la corrupción se perpetúe en forma de clientelismo y amiguismo. Vivimos en un sistema diseñado “teóricamente” para preservarse en el tiempo sin importar lo imperfecto que sea ni los designios del pueblo. Así vamos, y así nos brilla el pelo. Tristemente esto nunca cambiará pues depende de los partidos y de sus mandatarios quienes han llegado hasta donde están gracias al actual sistema, y quienes casi nunca,  o en muy pocos casos, han sido capaces de renunciar a su bien propio por alcanzar el bien común.

  14 comments for “Fallos de un sistema electoral que no conviene cambiar

  1. Jose De Lara
    18/01/2010 at 17:48

    Así es Jaime. Tienes toda la razón. Al final todo se resume en que el voto de dos personas no vale lo mismo, es decir, el voto de un catalán a ERC en la generales vale más que el de su vecino que vota a cualquier otra partido de ámbito nacional. El caso de IU es flagrante, pero he de decir en su contra que apenas hacen o dicen nada para remediarlo. Vamos, que al final no todos somos iguales. Y por si fuera poco estos partidos minoritarios son clave para decisiones tan importantes como los presupuestos generales del estado, que por supuesto no cuentan con su visto bueno si no les favorecen claramente. Lo del agua es sólo la punta del iceberg.

  2. Danilovich
    18/01/2010 at 19:21

    Estoy de acuerdo.

  3. Gorgorito
    18/01/2010 at 23:45

    Muy acertadas reflexiones, que como bien dices no parece que vayan a ser atajadas a corto plazo por la clase politica

  4. btw
    19/01/2010 at 01:40

    Me gustaría añadir lo que algunos líderes políticos hacen cuando suben al poder, toman decisiones y medidas sensacionalistas y a corto plazo (para acallar razones) sin importarles el futuro, es decir, lo que ocurra cuando no estén. Se creen que solo comparar los datos estadísticos de su mandato vs. los de sus sucesores será lo que les juzgue…
    Tampoco me gusta que dentro de un partido, el líder “haga y deshaga” a su antojo. Para empezar, debería ser elegido por mayoría y tomar decisiones en consenso.

    • Colaboradores de PI
      10/10/2011 at 16:19

      También tienes razón. El sistema beneficia a los dos partidos más votados en cada circunscripción electoral.

  5. Etoo
    20/01/2010 at 09:44

    Buen post Jaime. El tema es muy conocido pero si no lo denunciamos seguiremos a merced de los partidos nacionalistas, cuyo único propósito es saquear las arcas del Estado a cualquier precio. El PSOE, por cierto, es un maestro en pactar con ellos y volverse mas nacionalista que nadie ( caso PSC).
    uN sAlUdO

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