Mientras Haití sigue intentando reponerse del devastador terremoto que a principios del presente año sacudió su territorio, provocando una de las mayores crisis humanitarias de todos los tiempos, aun siguen resonando en la mente de muchos ciudadanos las polémicas declaraciones del obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, que declaraba que “Existen males mayores que los que esos pobres de Haití están sufriendo,….como nuestra pobre situación espiritual”.
Desde luego estas declaraciones difieren mucho de la realidad espiritual española ya que la sociedad española se ha volcado, guiada por un espíritu de ayuda desinteresada al prójimo, en la ayuda a dicho país caribeño fundamentalmente a través de donaciones a distintas ONG’s entre las que se incluyen muchas de carácter religioso. Mayor aun me parece la falta de delicadeza y de respeto de estas palabras hacia todos aquellos religiosos que llevan años trabajando en países pobres como Haití realizando actividades para el desarrollo renunciando a una vida cómoda y sin penurias en su país de origen, enfermando e incluso perdiendo la vida y por supuesto no gozando de la calidad de vida de la que goza nuestro protagonista el obispo de San Sebastián. La situación espiritual me temo señor obispo que no se mide por el número de personas que asisten a misa los domingos. Siendo un poco perverso y exagerado me atrevo a establecer un símil empresarial de la actitud del obispo que equivaldría a la del director comercial de una empresa de telefonía móvil cuyo objetivo fuera obtener el máximo número de clientes importándole poco la calidad del servicio prestado a los mismos.
Por todo ello señor obispo le diría que se cuestione seriamente su fe personal, reflexione su palabras sabiamente, se olvide de sus ideas desfasadas sobre la situación espiritual en España, no cuestione la fe de millones de españoles (que demuestran ser mejores creyentes que usted al saber interpretar mejor que usted la palabra de Dios) y sobretodo deje de hacer un flaco favor a la iglesia católica española cuya imagen se ha visto negativamente afectada por sus declaraciones. Y si quiere hablar de pecadores empiece usted mismo por arrepentirse ante sus fieles y ante los creyentes españoles de la estupidez e insensibilidad de sus declaraciones.

















Joder no me extraña que cada vez vaya menos gente a la iglesia pq con estos curillas que tenemos y esa bocaza tan grande que poseen se te quitan las ganas de relacionarte con cualquier asunto eclesiástico
dios como se puede tener tan poca verguenza
Qué personajillo este, oh imitador de Javier Cámara. Consolémonos con que este sr. no va a hacer carrera política….
Buena reflexión ética. No se de qué te extrañas cuando la iglesia tiene patadas como estas en innumerables ocasiones. Gente como esta hace daño a una institución que gracias a unos pocos, muy pocos, realmente ayuda y se preocupa por el prójimo cuando hace falta, y no sólo en situaciones límite como la de haití o la tsunami del índico, sino instruyendo, haciendo infraestructuras, haciendo medicina allá donde no hay. De esos es el cielo ganado y no de charlatanes y vendedores de motos desde la barrera….
Más le habría valido callarse o no haber hecho el símil con haití. Habría salido menos perjudicado…
Coincido con lo comentado en tu artículo, te felicito!!!