La vergüenza de las becas no remuneradas de la UE

becas union europeaA pesar de declararme un europeísta convencido, la UE gotea y la grieta está en los cimientos: la juventud. Este artículo pretende ser un texto de denuncia a la antigua usanza, cuando el periodismo servía para aportar una crítica constructiva que ayudara a mejorar la sociedad. ¿De qué humilde manera voy a intentar yo ayudar a la sociedad europea? pues denunciando la existencia de vergonzosas becas no remuneradas que las diferentes instituciones europeas ofrecen a los jóvenes. Es cierto que la UE también tiene un buen programa de prácticas remuneradas, al que incluso recomiendo que todo el mundo intente optar, sin embargo, paralelamente existen otras becas que no tienen ni la más mínima ayuda económica y en las que se desarrolla el mismo trabajo que en las anteriormente citadas. Es cierto que el proceso de selección de las becas pagadas es más duro, pero en mi opinión, en una coyuntura económica favorable, donde la gente tuviera un fácil acceso al mercado de trabajo, a nadie se le ocurriría trabajar gratis y menos si además te tienes que trasladar a otra ciudad, con el gran desembolso económico que esto significaría. Sin embargo, dada la nefasta recesión por la que atravesamos, los jóvenes nos vemos empujados a aceptar empleos/prácticas hasta no remunerados, con la esperanza, que no la certeza, de que esto sirva para poder acceder a un puesto pagado en el futuro. Yo vivo en Bruselas y aquí hay gente que viene de toda Europa para hacer un stage – palabra francesa utilizada en el lenguaje comunitario para prácticas – sin recibir ni la más mínima ayuda económica por ello. Esto además de ser una vergüenza, lo que provoca es que solo las familias de clases más altas puedan mandar a sus hijos a recibir esta formación europea, que se supone que tiene que estar al alcance de todos. Yo mismo me vi forzado a hacer un stage atípico que lo llaman, bonito eufemismo para decir no pagado, en el Representación en España de la Comisión Europea, con la ilusión de que mi experiencia en ésta reputada institución europea me abriera alguna puerta en el futuro, a pesar de que no me dieran ni para el abono transporte. Uno cuando piensa en la UE se imagina una cosa seria, donde todas esas injusticias que estamos acostumbrados a ver en el mercado laboral no ocurren. La realidad es que la vergonzosa y denigrante costumbre de no pagar al becario a calado hasta en el corazón de Bruselas, que se supone que es quien nos tiene que proteger de los abusos de los empresarios sin escrúpulos. Los becarios, que son los jóvenes que tienen la titánica tarea de levantar Europa, merecen una mayor consideración y valoración en el mercado laboral, y si hasta la UE les ningunea, la juventud pierde la esperanza y la confianza en la UE como madre defensora. ¿Cómo es posible que incluso que se ofrezcan tan siquiera prácticas no remuneradas? ¿Qué mensaje se está mandando a las empresas que explotan a los becarios, si ellos mismos no pagan a la gente por trabajar? Es una vergüenza y hay que acabar con este tipo de prácticas.

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