Soy polémico. En las últimas semanas me lo han repetido varias veces. Tanto gente de derechas como de izquierdas, conocidos como extraños, compatriotas y foráneos, madridistas y culés. Ser polémico es una actitud ante la vida y una pérdida de tiempo. Una necesidad y algo superfluo. Ser interesante y un coñazo, estar de acuerdo...
artículo »










También nos puedes encontrar en: