Decía Jorge Manrique en las famosas Coplas por la muerte de su padre, que cualquier tiempo pasado fue mejor.
En esta época de crisis que nos ha tocado vivir, es fácil recurrir a este argumento. El público se rinde en masa ante productos que nos trasladan a otro período de mejor recuerdo.
Son muchos los ejemplos, que ilustran este triunfo de la moda “retro”. En televisión, series como Cuéntame cómo paso, o Amar en tiempos revueltos, o programas como Cine de Barrio, hacen las delicias de los espectadores.
En la ropa, cada vez son más frecuentes, las líneas deportivas que imitan los modelos de las décadas de los 70 u 80.
Incluso en las redes sociales la moda retro causa sensación; ha sido muy famosa, una iniciativa en Facebook, donde se instaba a todos los usuarios, a cambiar su avatar por un dibujo animado de su infancia, y han sido muchos los seguidores que han cambiado su imagen, por una foto de cualquier dibujo ochentero, como Moriarti, el Capitán Cavernícola…
Webs, como www.viruete.com, también se dedican al asunto de la moda retro, incluso, partidos deportivos de viejas glorias, tienen más espectadores que muchos de los disputados por deportistas profesionales.
Este fenómeno de reminiscencia, me hace preguntarme, ¿de verdad cualquier tiempo pasado fue mejor?, rebobinar una cinta de caset, con un bolígrafo “bic”, la calidad del VHS, los parques infantiles sin ningún tipo de protección, coches sin cinturones en los asientos traseros, televisiones en blanco y negro, tener que levantarse para cambiar de canal, (a cualquiera de los dos que había).
En fin, viendo el panorama, parece difícil defender el argumento de que cualquier tiempo pasado fue mejor, pero la reminiscencia, no entiende de tecnologías, y por muchos goles que meta Cristiano Ronaldo, mi padre seguirá diciendo que nunca ha visto a ningún jugador mejor que Amancio.
Solo me queda acabar el artículo haciendo una recomendación, disfruten de los tiempos de hoy, ya que en un futuro, le parecerán mucho mejores de los que los que habrán de venir.





No puedo estar más de acuerdo con la sugerencia de vivir el presente, ya que el pasado no existe. Retroceder en el tiempo sólo nos lleva a la melancolía, un disolvente del alma. Muchas de las depresiones surgen por no saber adaptarse a los nuevos tiempos que nos tocan vivir, una práctica bastante común en estos momentos de crisis. Una crisis no sólo económica, sino de valores como dice Del Bosque en su anuncio de radio. Quiero reivindicar el poder del ahora, y si se mira hacia atrás, que no se haga con morriña, sino con alegría de haber pasado esos buenos momentos. De burbuja a burbujas, no os quedéis dentro de su vuestra pompa de recuerdos
The future is now!!!