Arquitectura sostenible VIII: Urbanismo y ecología

No se puede sacar partido de la eco arquitectura sin que ésta quede enmarcada en una concepción mayor, el urbanismo. Según el arquitecto Attila, es más fácil conseguir la sostenibilidad de los edificios en los de pocas plantas que en los grandes rascacielos. En este sentido, Hungría en general y Budapest en particular, puede estar tranquila, ya que su modelo inmobiliario se basa en las pequeñas viviendas unifamiliares y en bloques de no más de 10 plantas. Y la regulación estipula unas limitaciones para la construcción en altura.

Los efectos del calentamiento global son evidentes. En Hungría, la subida de la temperatura media del planeta está motivando que en verano el clima se parezca más al de los países mediterráneos europeos, con temperaturas cada vez más altas. La demanda de equipos de refrigeración es mayor. Hace 10 años pocas viviendas en este país estaban equipadas con aire acondicionado. Ahora es algo muy común. Por todo ello la estrategia de urbanismo ecológico no puede limitarse a pequeñas muestras. Se hace necesario una renovación integral. Es importante plantear una ciudad sostenible en su conjunto. Una buena media es evitar en gran parte los desplazamientos, para ello las ciudades deberían estar diseñadas para que los trabajadores no tuvieran que cubrir grandes distancias para llegar a sus puestos de trabajo.

Para concebir una forma de vida en sociedad que sea puramente ecológica es mucho más fácil hacerlo en pequeñas localidades, emplazadas en el campo, que en inmensos núcleos urbanos, más contaminantes por definición. Equipar viviendas unifamiliares en regiones rurales es más sencillo para lograr la sostenibilidad. Incluso alcanzar algo que hace algún tiempo se tenía por impensable: la autosuficiencia. La casa ideal sería de una sola planta. Por supuesto, tendría sus estancias orientadas en función de la luz solar que recibe. Estaría construida con elementos naturales y biodegradables, además fabricados en la propia zona de construcción. Poseería un sistema de aguas independiente para sus usos y necesidades, dispondría de un aerogenerador para conseguir energía además de planchas solares para transformar los rayos del sol en electricidad y contribuir al calentamiento de la vivienda y del agua.

“Los pequeños núcleos de población podrían llegar a ser autosuficientes en un breve plazo de 15 o 20 años” asegura Erstey Attila, experto en el diseño de casas sostenibles. Aquí volvemos al tema de la economía. Si el ideal de la arquitectura ecológica era llegar a la autosuficiencia energética, esta barrera podría superar este desafío y pasar al siguiente nivel: la exportación energética. En este plazo de tiempo las comunidades rurales podrían convertirse en pequeñas centrales eléctricas y exportar esa energía sobrante a otros lugares donde fuera necesaria. Podrían generar interesantes recursos económicos para estas regiones. En la práctica, dejarían de ser núcleos importadores de energía para pasar a ser autosuficientes y exportar el excedente energético. “En los grandes núcleos de población esto es más difícil”, señala Attila, “casi imposible, pero sí podemos mejorarlas sustancialmente”.

Para ello la sociedad urbana debe seguir trabajando en la concienciación ecológica. Una buena medida para Budapest, según el arquitecto, es copiar el sistema de préstamo de bicicletas que ya se lleva a cabo en otras grandes ciudades europeas, como París o Barcelona. El sistema supone la localización de diversos estacionamientos de bicicletas públicas en puntos estratégicos de la ciudad. El ciudadano, mediante una tarjeta, puede disponer libremente de una bici durante un tiempo determinado, para desplazarse por la ciudad. Se puede depositar la bicicleta en cualquiera de los puntos de estacionamiento, por lo que se facilita la comodidad, la inmediatez y la posibilidad de acometer un desplazamiento largo sin necesidad de tener en ese momento tu propio vehículo. Está previsto que a lo largo del 2011 esta medida se lleve a cabo en la ciudad del Danubio.

  1 comment for “Arquitectura sostenible VIII: Urbanismo y ecología

  1. 21/02/2011 at 14:37

    Pues mira hoy he venido en bici, como siempre y si todo el mundo lo hiciera no habría tanta contaminación y por supuesto, menos gordos obesos.
    Aparte he ido en taxi a una rueda de prensa y el taxista tenía un Toyota Prius, coche híbrido y me ha dicho que tenía hecho el cálculo y que le consume un 45% menos al mes, de un gasto de 600 euros al mes, a menos de 300, creo que es significativo. Encima esta clase de vehículos reciben ayudas de 2.500 euros, así que creo q el próximo coche que me compre será híbrido o mejor aún, completamente eléctrico.

Responder a Danilovich Cancelar respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *